Gassho (合掌) significa "palmas juntas". Las dos manos se unen ligeramente frente al pecho, con los dedos apuntando hacia arriba, un gesto de respeto y reunión que se encuentra en toda la práctica japonesa.
La postura
Siéntate cómodamente con la espalda recta pero relajada. Junte las palmas a la altura del corazón, con las yemas de los dedos aproximadamente a la altura de la nariz y los codos suavemente alejados del cuerpo. Deja que los hombros caigan y la respiración se calme. El contacto entre las manos es suave: lo suficiente para sentir, no para presionar.
Meditación Gassho
Por sí solo, el gassho se convierte en una breve meditación. Descanse su atención en el punto donde se encuentran los dos dedos medios y siga la respiración. Cuando la mente divaga, simplemente regresa a ese punto. Unos minutos por la mañana y por la noche es una forma tradicional de estabilizar la práctica.
"Enfoca la mente en el punto donde se unen los dos dedos medios y respira".
En una sesión
Gassho marca el comienzo y el final de la mayoría de las sesiones de Reiki. Los practicantes hacen una pausa en la postura para establecerse y establecer una intención antes de colocar las manos, y regresan a ella al final como un pequeño gesto de gratitud. También es la postura en la que los cinco principios se recitan tradicionalmente.
Una postura de humildad
Más allá de su uso práctico, gassho tiene un significado tranquilo. Juntar las palmas es, en gran parte de Asia, un gesto de respeto y de dejar de lado uno mismo: un reconocimiento de que el practicante no es la fuente de nada, sólo un par de manos dispuestas.
Si se mantiene incluso durante unas cuantas respiraciones, marca un cambio fuera del ajetreo ordinario y hacia la atención. Muchos practicantes descubren que este pequeño acto de compostura, repetido diariamente, contribuye tanto a moldear su práctica como cualquier técnica.
